El frente electoral "SUR EN MARCHA" PRESENTÓ SUS CANDIDATOS en CABA


Proyecto Sur, Pueblo en Marcha y el Partido Social, junto a organizaciones sociales, sindicales y culturales, conformaron el frente electoral "Sur en Marcha" para competir en las PASO en la Ciudad de Buenos Aires y debatir sobre las grandes causas invisibilizadas por la agenda mediática y política.
El abogado ambientalista, Enrique Viale y el economista Damián Solanas encabezarán lista a pre candidatos a diputados nacionales por la Ciudad mientras que Jorge Selser (médico cirujano y legislador MC) y Carina Lopez Monja (periodista y politóloga) encabezarán la lista de legisladores porteños.

#SurEnMarcha buscará dar respuesta al modelo de exclusión que sufre la ciudad y proponer una alternativa al servicio de los vecinos y vecinas.

Luego de diez años de Cambiemos, la ciudad de Buenos Aires se convirtió en un territorio para los negocios del macrismo, cada vez más desigual.
Por eso nos proponemos una ciudad donde lo público sea algo para que todos y todas podamos disfrutar y no padecer.
Donde hagamos de los barrios lugares dignos donde vivir.
Donde la educación y la salud sean un derecho para todos y todas... (y no un lujo para pocos).
Donde hagamos de la política la participación de los vecinos y vecinas de a pie.

#Elecciones2017 #PASO2017 #SurEnMarcha

No a las centrales nucleares



“Este acuerdo con China compromete a Argentina para siempre”


16 de mayo de 2017

Revista Cítrica
El abogado ambientalista Enrique Viale considera una “locura” que se decidan instalar dos centrales nucleares sin un debate social previo y adelanta que habrá mucha resistencia de las poblaciones patagónicas.

Por Enrique Viale*
La firma para la construcción de dos centrales nucleares por parte del presidente Macri sin ningún tipo de debate social en Argentina y en las regiones donde se van a instalar, nos parece una verdadera locura, una cuestión casi de un reinado que decide sobre nuestros territorios. En todas partes del mundo este tipo de energías tienen un debate social muy grande, previo a su instalación. Incluso en lugares donde ya están instaladas, como Alemania por ejemplo, hay un proceso de desinversión y las están cerrando.
Esta decisión del Gobierno ya está generando un malestar social enorme y rápidamente en la Patagonia se están organizando. Incluso están despertando algunos sectores u organizaciones que estaban medio dormidas. No será fácil la instalación de estas centrales, sobre todo en la Patagonia, donde hay una historia de lucha muy grande contra este tipo de energía. Hay mucha gente allí que tiene conciencia de la peligrosidad, de los residuos que generan.
Este acuerdo que firma Macri con China compromete a la Argentina para siempre. Recordemos que los residuos de una central nuclear tienen esa enorme peligrosidad durante más de diez mil años. O sea: más de cuatro veces de lo que es la sociedad moderna en el mundo. Por treinta o cuarenta años de energía generamos residuos que vamos a tener que gestionar y sostener durante más de diez mil años. Y a esto hay que sumarle la potencialidad catastrófica que tiene permanente: una especie de espada de damocles que estará pendiente siempre sobre la Patagonia, como consecuencia de la construcción de estas centrales nucleares. Además es una energía cara, sucia, contaminante, no solo en el proceso en sí mismo sino también en la extracción de uranio para alimentarla. Y ni hablar en los residuos que ya mencionamos.
Es increíble que nuestros gobernantes no puedan pensar en el futuro. Ni en la Patagonia como el lugar para la explosión de las energías renovables, que podrían ser la gran alternativa de desarrollo. Las energías renovables son más limpias, y podrían generar puestos de trabajo, muchísimos más que una central nuclear. Y por más tiempo. También se generaría conocimiento y son energías más limpias. Pero evidentemente, eso nos les interesa a quienes toman las decisiones.

*Presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas






























































http://www.revistacitrica.com.ar/este-acuerdo-con-china-compromete-a-la-argentina-para-siempre-.html

PDF Libro - "Maldesarrollo"



"Maldesarrollo. 

La Argentina del extractivismo y el despojo"

de Maristella Svampa y Enrique Viale



Editorial Katz
Serie conocimiento 
425 páginas, 

ISBN 9789871566921, rústica - Argentina 
fecha de aparición: septiembre de 2014 

ISBN 9788415917137, rústica - España
fecha de aparición: marzo de 2015 


  En las últimas décadas, la discusión pública estuvo concentrada en algunos temas clásicos: la dimensión y la presencia del Estado en la sociedad, los niveles de apertura de la economía, las relaciones con el capital trasnacional. Pocos, sin embargo, han ido más allá de esas cuestiones con el objeto de analizar las características mismas del modelo de desarrollo argentino. 

  Maristella Svampa y Enrique Viale proponen, en esta obra, ir justamente más allá, e interrogar aquello que el discurso político ha pasado por alto: los modelos que el capitalismo ha adoptado en nuestro país y que están conduciendo a lo que los autores denominan, con precisión y contundencia, "maldesarrollo": "Estos modelos -señalan los autores- presentan en común una matriz extractiva que es necesario analizar en detalle, a la vez que alimentan una dinámica de despojo o desposesión de bienes naturales, de territorios y, por ende, de derechos individuales y colectivos". 

  De la megaminería al modelo sojero, del "extractivismo urbano" al fracking, los autores ponen de manifiesto el rol protagónico que las corporaciones económicas y los grandes propietarios cumplen en la definición de lo que es legítimo e ilegítimo, de lo que es posible realizar y lo que no lo es, de lo justo y de lo injusto en lo que concierne a proyectos urbanos, actividades económicas, estilos de vida e identidades colectivas.
 
  Un libro a la vez desgarrador por lo que muestra pero inspirador por lo que propone, pleno de evidencias y de gran aliento teórico, Maldesarrollo es, sin dudas, una lectura imprescindible para los debates sobre nuestro futuro común. 


PDF - Libro "Maldesarrollo. La Argentina del Extractivismo y el Despojo"




No al Acuerdo Federal Minero



Organizaciones Sociales dicen NO al Acuerdo Federal Minero
El nuevo "Acuerdo Federal Minero":

-Consolida un modelo minero de enclave y netamente extractivista, un modelo obsoleto, ideado en la década de los noventa, sostenido en la primera década de siglo XXI y profundizando en esta gestión. 
- Pretende acallar y avasallar la resistencia social. 
- Profundiza un modelo a expensas de la Naturaleza, los territorios y los derechos de las comunidades locales. 
- Mete expresamente la propaganda minera en las escuelas primarias y secundarias de todo el país. 
- Consolida el tope de regalías del 3%, impuesto en los 90', que las provincias pueden percibir. 
- Pretende autorizar actividad minera en glaciares y periglaciares, violando la Ley de Glaciares. 
- Limita la creación de empresas mineras provinciales que habían sido creada para poder percibir mas renta. 
- Limita las autonomías provinciales en aquellas jurisdicciones que cuentan con regulaciones que prohíben la minería a cielo abierto o el uso de sustancias tóxicas. 
- Ni siquiera menciona la consulta previa y consentimiento libre previo e informado a pueblos indígenas.
Ante la inminente firma de un acuerdo entre la Nación y las Provincias distintas organizaciones ambientales y referentes sociales le dicen NO al Acuerdo Federal Minero.

Buenos Aires, 08 de mayo, 2017. Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (AAdeAA) y Greenpeace Argentina, acompañados por numerosas organizaciones y referentes sociales*, manifiestan su total oposición al nuevo Acuerdo Federal Minero propuesto por el Gobierno Nacional carece de una mirada integral de la situación minera actual del país, además de priorizar la renta económica por sobre dimensiones sociales y ambientales.



"El acuerdo propone la consolidación de un modelo minero de enclave y netamente extractivista. Un modelo obsoleto, ideado y gestado en la década de los noventa, sostenido en la primera década de siglo XXI y profundizando en esta gestión a costa de la Naturaleza, los territorios y los derechos de las comunidades locales", denuncia Gonzalo Strano de Greenpeace.



"Asimismo, busca limitar las autonomías provinciales en aquellas jurisdicciones que cuentan con regulaciones que prohíben la minería a cielo abierto o el uso de sustancias tóxicas en los procesos extractivos, así como también pretende acallar y avasallar la resistencia social al desarrollo de este tipo de actividades de alto impacto ambiental", alerta Enrique Viale de AAdeAA.



"La falta de claridad sobre una cuestión ineludible como los mecanismos de consulta y participación es una señal de alerta ante el no cumplimiento de principios centrales en un Estado de Derecho, como la nula mención a la consulta previa y consentimiento libre previo e informado a pueblos indígenas", resalta Pía Marchegiani de FARN.



Este acuerdo promueve un modelo de desarrollo que no solo contradice a los compromisos internacionales en materia ambiental y climática a los que nuestro país adhiere, sino que acentúa la extracción irracional, generando un daño ambiental irreversible.



*Primeros Adherentes: 
Asamblea de Chilecito; 
Asamblea “Jáchal no se toca”; 
Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (AAdeAA); 
Colectivo Apacheta de Susques, Jujuy; 
Grupo de Apoyo Jurídico por el Acceso a la Tierra del Centro de Políticas Públicas para el Socialismo (Gajat-Ceppas); 
Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN); 
Fundación Servicio Paz y Justicia (SERPAJ); 
Fundación Ciudadanos Independientes (FuCI) San Juan; 
Greenpeace Argentina; 
Comunidades originarias de la provincia de Jujuy; 
Maristella Svampa (investigadora Conicet), 
Tortorolo y Gabriel Arisnabarreta de (Asamblea socioambiental ECOS DE SALADILLO);  
Gabriela Ferrer (Red Nacional de abogados de pueblos fumigados); 
Marcos Ezequiel Filardi (Coordinador del Seminario sobre el Derecho a la Alimentación Adecuada de la Facultad de Derecho, UBA); 
Raúl Llobeta (Profesor titular Económica nomina agraria y Extensión rural, UNJU).


Si querés sumarte podes hacerlo enviando el nombre de la organización o nombre de la persona y DNI a: noalacuerdominero@gmail.com

También podés elevar la voz a través de #NOALACUERDOMINERO en tus redes sociales






Emergencia Ambiental

  • Sputnik Mundo


  • Argentina está en emergencia

    BUENOS AIRES (Sputnik) — La expansión de la soja en Argentina, que se da desde hace tres décadas con el aliento de Gobiernos y grandes conglomerados, ha provocado enormes costos económicos, ambientales y de salud que explican, en parte, las últimas inundaciones que sufre el país, señalaron expertos consultados por Sputnik.

    "Estamos en una verdadera emergencia ambiental como consecuencia del modelo sojero implantado", señaló el presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, Enrique Viale.
    El país sudamericano tiene actualmente 23 millones de hectáreas dedicadas al monocultivo de soja transgénica, casi tres veces el territorio de Irlanda.
    "En los últimos 25 años se desmontaron 8 millones de hectáreas de bosques nativos y se destruyeron humedales, cuando son superficies necesarias para soportar los fenómenos extremos que se viven como consecuencia del cambio climático", explicó Viale.
    Provincias como Buenos Aires, La Rioja (oeste), La Pampa (centro), Chaco (norte) y Tucumán (noroeste) han sufrido fuertes precipitaciones en las últimas semanas, lo que provocó la evacuación de miles de personas y la pérdida de infraestructura en varias localidades sumergidas por el agua.
    El monocultivo de soja absorbe cada año 500.000 nuevas hectáreas, sin que ningún Gobierno haya intentado contener su avance.
    El actual Ejecutivo de Mauricio Macri tiene a varios funcionarios vinculados al agronegocio, como el ministro de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires, Leonardo Sarquís, también exgerente de Monsanto, y además, "ha bajado las retenciones a la exportación de la soja al tiempo que flexibiliza la legislación ambiental que habíamos logrado, como la Ley de Bosques, hoy desfinanciada", señaló el abogado.
    Argentina se ha convertido en "un gran experimento masivo", aseguró Viale, pues es uno de los países con mayor superficie cultivada de soja transgénica y eso que requiere del uso de más agroquímicos, "lo que está provocando una situación desconocida en el mundo".
    Existen zonas en el país como la localidad cordobesa de Monte Maíz (centro) donde los casos de cáncer se triplican con respecto a la media nacional, ejemplificó Viale.
    Fases de la expansión
    Por su parte, el ingeniero agrónomo Walter Pengue, doctor en agroecología y profesor de la Universidad Nacional de General Sarmiento en Argentina, explicó a esta agencia que existen tres fases en el avance de la soja.
    La primera es la denominada "cabecera de playa", etapa que transcurre entre 1996 y 2002, cuando la llegada de la soja conlleva el ingreso del glifosato y la siembra directa en la región pampeana, que abarca las provincias de Buenos Aires (este), Entre Ríos (este), Santa Fe (centro-oeste). Córdoba (centro), La Pampa (centro) y San Luis (oeste).
    En esos seis años se perdieron 140.000 establecimientos agropecuarios, a razón de tres por día.
    "La escala necesaria para mantener en una ecuación económica la producción de soja pasó de necesitar 250 hectáreas a principios de los años 90, a 350 hectáreas a mediados de la década, hasta llegar a 550 hectáreas en 2002", puntualizó Pengue.
    Lo más rentable por entonces no era producir por unidades o hectáreas, sino por volumen, de modo que "los grandes establecimientos adoptaron la tecnología, y los pequeños se fundieron", añadió.
    La demanda de nuevas tierras precipitó la segunda fase a partir de 2002-2003, cuando se produjo una subida exponencial de los precios de la soja hasta superar los 600 dólares por tonelada.
    Se incentivó entonces la demanda de más tierra en la región pampeana "a base de comprar tierra a pequeños y medianos agricultores, y fomentada por una fuerte expansión de los pool de siembra (asociación de inversores), que captaron fondos del mercado internacional y nacional", detalló el experto.
    Algunos de los principales promotores fueron el grupo El Tejar, que acumuló 800.000 hectáreas, o el grupo Grobo, "más interesado en el negocio que en la soja, con la venta de fertilizantes, agroquímicos y semillas", señaló Pengue.
    El intento en 2008 de gravar los cultivos de soja, trigo, maíz y girasol con un esquema de retenciones móviles de acuerdo a su precio internacional conllevó a una revuelta que hizo tambalear el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015).
    Esta segunda fase culminó entre 2008 y 2009 para dar paso a la actual: una expansión del cultivo de la soja desde la región pampeana, que se extiende por 55 millones de hectáreas, hasta la región del Chaco, que incluye otros 10 millones de hectáreas (norte-oeste).
    Este proceso de "pampeanización" no sólo trasladó el modelo productivo, sino también "su lógica económica, financiera, y su práctica cultural, que es convertir un bosque en algo llano y hacerlo cultivo", indicó el profesor.
    "Eso cambia la perspectiva que se tenía del productor rural en la región chaqueña, que tenía la perspectiva de la madera como algo dentro de su lógica hasta visual", agregó.
    A eso se suma que el actual Gobierno entrega subsidios a los productores de las regiones marginales extrapampeanas para que puedan bajar la soja a los puertos de salida y así equiparar, con dinero público, sus costos a los del productor pampeano.
    Esta última etapa en la que se encuentra el país desvela la consecuencia de las dos anteriores: "problemas económicos porque el precio de la soja no es tan rentable, una expansión irracional de la soja, deforestación, cambio de suelos, catástrofes climáticas, y la inacción del Estado para controlarlo", concluyó el ingeniero.
    La población de pueblos fumigados y zonas afectadas, sin embargo, comienzan a reclamar un cambio en la producción que contemple otros granos, la fruticultura, y la horticultura.